Del destino a lo Liminal.

Esperé más de 6 años esta película y no es casual que llegué en este momento. La humanidad lleva años atascada en un estado transitorio, sin destino. Eso es un espacio liminal. La sensación de extrañamiento que nos generan los Backrooms no es ajena, es la misma que aparece cuando miramos nuestra propia realidad y no la reconocemos del todo. Familiar y extraña al mismo tiempo. Un momento donde el pasado no terminó y el futuro no arrancó.

Las ventanas de la casa de la infancia de Mary están tapiadas con diarios que no dejan entrar luz. Ella intenta abrirlas, pero su madre se lo impide. Años después Mary escribe un libro llamado The Window Between o “La ventana entre” y les dice a sus pacientes que para avanzar hay que abrir una ventana y atravesarla.

Por ejemplo, Clark observa a su ex mujer desde la calle, a través de una ventana sin atravesarla. La primera escena de Clark es abriendo la puerta de su negocio. El último escape de Mary es abriendo una puerta que va hacia arriba. 

Los recuerdos de la infancia de Mary lo vemos en pantalla. Pero cuando ella hace que Clark interprete sus propios recuerdos, no los vemos, solo vemos la representación que él hace en el presente, haciendo de sí mismo en el pasado.

Clark vive en su tienda de muebles. Arquitecto fracasado que perdió su casa y nunca pudo construir algo propio. Nombró el negocio "Cap'n Clark's Ottoman Empire", un imperio de fantasía construido encima de algo que ya existía, como cualquier imperio.

Las luces de la tienda parpadean, la caja eléctrica falla. Es la luz la que lleva a Clark a los Backrooms, creados por el electromagnetismo. Justamente, luz. La misma luz que Mary no podía ver de chica. Ahí empieza la cuestión central de la película.

¿Qué es la luz? Un destino.

Mary pasa toda la película intentando hacer que sus pacientes avancen en la vida, pero no sabe cómo darles, ni darse, ese destino.

Clark no tiene a dónde ir en su vida, pero en los Backrooms eso lo mantiene vivo, seguir moviéndose es la única forma de sobrevivir. No tiene destino, pero sabe moverse. El problema es que al moverse sin destino no consigue la libertad, sino el loop de estar atrapado en lo liminal.

Cuando Mary, dentro de una casa con ventanas tapadas, le dice a Clark que quedarse ahí es su destino, los Backrooms lo traicionan. Y tiene sentido, estos solo existen porque no hay destino. En el momento en que aparece uno, el espacio reacciona, y es así como termina matando a Clark.

En cambio, el destino de Mary no está adelante, sino enterrado debajo del complejo de edificios nuevos, donde había sido la casa de su infancia que destruyeron. Por eso al final busca una salida en un lugar repleto de casas sin salidas: para ella, el único camino de regreso es hacia sí misma.

En el final Mary es interrogada por el personal de Async, rodeada de ventanas que no reflejan hacia afuera sino hacia adentro. No sabemos quién está del otro lado. La única liberación que consigue para ver afuera es en su propio recuerdo: pisos más abajo, el recuerdo de ella está en la misma habitación, pero con todas las ventanas y puertas abiertas. De fondo se ven los Backrooms. Su destino no desapareció, solo que quedó enterrado debajo de todo lo que le constuyeron encima.


Ari Gerber - Rosario 2026

Nota publicada el 29-05-25 en: https://letterboxd.com/ari97/film/backrooms-2026/


Comentarios

Entradas populares